martes, 29 de enero de 2008

Formas alternativas de enseñanza

Consideramos los juegos de simulación como un laboratorio social donde se reproducen los escenarios, las condiciones y situaciones que inciden en un determinado fenómeno humano dentro de unas coordenadas espaciales y temporales. La comprensión de los hechos sociales a través de juegos de simulación proporciona un componente lúdico que hace mucho más atractivo y motivador el dificultoso proceso de aprendizaje de contenidos de índole socio-histórico, habitualmente caracterizados por requerir un alto nivel de abstracción y complejidad. Las tecnologías de la información y comunicación han revolucionado el valor social y didáctico de estos juegos de simulación, aportando una serie de posibilidades virtuales para la reconstrucción, acercamiento y comprensión de la realidad que permiten experimentar y concretar los contenidos más abstractos y complejos de los procesos sociales a través de los videojuegos.

LOS VIDEOJUEGOS EN LA EDUCACIÓN

En la actualidad nos encontramos inmersos en un intenso debate sobre el uso de los juegos informáticos por niños y adolescentes. Son muchas las publicaciones que han demonizado este tipo de juegos, planteando que muchos de éstos reproducen gran parte de los valores negativos que imperan en nuestra sociedad y adjudicándoles un componente asocializador y de extrema violencia y sexismo. Es cierto que debemos cuidar el tipo de juegos, al igual que los programas televisivos o publicaciones, ya sean a través de la web o en formatos tradicionales, y por supuesto evitando el uso abusivo de éstos. Sin embargo, también están apareciendo diversos trabajos que apuntan a que los videojuegos no son tan negativos como en principio se ha extendido, puntualizándose algunos aspectos que pueden ser bastante positivos.

Los videojuegos nos ayudan a entrenar las capacidades cognitivas como la deducción, el reconocimiento de modelos visuales, la jerarquización de prioridades y la toma rápida de decisiones. Igualmente, desarrolla la agilidad mental y la coordinación visual, llegándose a emplear para tratar problemas visuales como el estrabismo y la ambliopía o incluso para la superación de fobias, enfrentándose a sus miedos en un entorno de realidad virtual. Por otro lado, no podemos obviar que la aplicación didáctica en la enseñanza reglada de los juegos informáticos presenta importantes obstáculos.

Por una parte, la dificultad de trabajar en grandes o medianos grupos con este recurso puede llegar a fomentar el individualismo en el proceso de aprendizaje, infravalorándose la importancia del trabajo colectivo como forma de aproximación al conocimiento. Por supuesto, no se puede olvidar la necesaria formación mínima en el manejo informático tanto por los docentes como por parte de los alumnos y su implicación en los procesos de enseñanza aprendizaje.

Existen diferentes tipos de videojuegos dependiendo del ambiente en el que estén diseñados, pudiéndose clasificar en:

- Juegos de carácter económico
- Juegos de carácter social
- Juegos de carácter geográfico
- Juegos de carácter artístico
- Juegos de carácter histórico

En mi opinión, siempre que estén bajo la supervisión de un adulto en el caso de menores, es bastante positivo el uso de ciertos videojuegos puesto que además de entretenerse y pasarselo bien pueden aprender aspectos socioculturales de la historia o muchos otros dependiendo del juego en cuestión. Para los demás, me parece que todos deberíamos de practicar algún tipo de ejercicio si no como éstos, parecidos ya que ayudan a agilizar nuestra mente como se ha podido comprobar mediante varios estudios, sintíendonos más activos y jóvenes .

1 comentario:

Al dijo...

No parece mala idea en estos tiempos en que los niños no saben que es una peonza, unas chapas o jugar a la goma; mientras engordan sentados en su sillón con esa extensión de su mano mas conocida como Dualshock y lloran cada vez que sus padres les obligan a realizar cualquier tipo de esfuerzo físico o mental. Eso si teniendo muy en cuenta la supervisión y la adecuada adaptación, debiendo hacer hincapié en el terreno social dejando de lado lo individualista.